No todo en la vida es perfecto, ya vimos los beneficios de los videojuegos, ahora es turno de hablar sobre las desventajas que traen, son diversas las formas de impacto negativo que tiene jugarlos, no solo impactos a nivel personal, también cuenta con impactos negativos a nivel de sociedad; a continuación mostraré algunos de ellos.
La principal y más conocida por todos es la adicción, esto puede ser causado por la historia envolvente de un videojuego o por la jugabilidad del mismo, esto puede desencadenar varios aspectos negativos en el jugador como la pérdida de la noción del tiempo, es decir, pasar horas en frente de una pantalla y que el consumidor crea que han pasado solo unos minutos; también las relaciones personales pueden disminuir, evitando salir o asistir a reuniones familiares o de amigos por estar jugando videojuegos; la alteración del sueño también puede ser un factor generado por esta adicción, además de afectar anímicamente el cuerpo, también puede afectar el campo académico o laboral, ya que dicha alteración trae problemas de concentración o de desempeño en estos campos.
Como lo mencionamos anteriormente, también puede aumentar la violencia en el jugador, (teniendo en cuenta y como factor importante el carácter y madurez del jugador al desarrollar la historia de un personaje en específico) esto puede causar problemas sociales puesto que, la violencia puede ser física o psicológica (refiriéndose al racismo, sexismo o ideologías), aún está en discusión si estas repercusiones son a largo o corto plazo.
La desventaja que a nivel personal es la más grave se enfoca en el sexismo creado por esta industria, la mayoría de personajes femeninos de los videojuegos son tomadas como un objeto sexual o con un cuerpo desproporcionado o “perfecto”, al presentar una mujer en cualquier videojuego la mayoría de veces tiene que ser con un ámbito sexual, esto puede repercutir directamente en lo jugadores más pequeños, sin embargo, eso no quiere decir que en los jugadores mayores no afecte inconscientemente; finalmente esto puede aumentar los niveles de machismo que está vigente en la sociedad, o generar rechazo por parte de los consumidores de videojuegos hacia la mujer.