Lo que hace diferente a este deporte de los demás es su constante innovación que va a pasos agigantados y la transversalidad que puede tomar, claramente se puede ver a la industria de los videojuegos acompañando a la historia de la sociedad, no solo por la diversión y atracción que genera sino también por la ayuda que puede llegar a brindar en momentos críticos o incluso en tragedias históricas.
Un ejemplo de esto es el acontecimiento que se vivió la tarde del 15 de abril de 2019 en parís, el incendio de la catedral de Notre Dame, un acontecimiento tomado por muchos como una tragedia a la cultura e historia de la civilización, el gobierno francés se comprometió a reconstruir la catedral sin que perdiera su esencia, es aquí donde intervienen los videojuegos, exactamente la entrega llamada “Assansin´s Creed” en su entrega del 2014 “Assasin´s Creed Unity” que tomaba como escenario a parís en la época de la revolución francesa y, en efecto tenía la construcción de la histórica catedral, esta saga es muy reconocida como muchos sabemos, de las perfectas recreaciones de las construcciones históricas, su última entrega fue el año pasado y retomaba la época gloriosa de los faraones egipcios, es un deleite para los historiadores entrar en este videojuego por los escenarios épicos que Ubisoft creó.
Para la digitalización de Notre Dame en el videojuego se tardaron dos años ya que querían ser tan perfeccionistas como pudieran:
Caroline Miousse, una artista de nivel de Ubisoft, pasó dos años estudiando los detalles de la catedral para crear una representación lo más precisa posible en el juego.
«Hice otras cosas en el juego, pero el 80% de mi tiempo lo pasé en Notre Dame«, contó en ese momento. (Economía digital, 2018).
A día de hoy es “el único” estudio estructural detallado y digitalizado que existe, y por este motivo planean basarse en este modelo para que su esencia no se pierda, uno de los cambios que tiene la catedral del videojuego a la de la vida real son las agujas del reloj que ayudaban a generar esa presencia estructural impactante, y que para la época de la revolución francesa aún existía.